Chicho Serna | Amenazas, predicciones y el costo de la soberbia en Nacional
En estas Confesiones, partido de vuelta, Chicho regresa con todo. La amistad con Diego Armando Maradona tiene fecha y esos detalles que Chicho cuenta con la parsimonia de una historia que merece su propio ritmo. Una conexión entre dos almas del fútbol que se reconocieron antes de que el mundo terminara de presentarlas. Pero esta entrega no vive solo de gloria. Chicho habla de su salida de Atlético Nacional en 2005. Una de las heridas que el tiempo no cerró del todo. Santiago Escobar llegó como director técnico y el pronóstico de Víctor Aristizabal resultó siendo profético: "ese man lo saca a usted, o a mí, o a los dos. Grábese eso." Se grabó. Sucedió. Chicho lo acepta con una honestidad que duele: reconoce que fue soberbio, que le enrostró sus títulos de Copa y sus glorias en la Bombonera a quien tenía el poder de mandarlo a casa. El futbol colombiano también castiga la verdad cuando viene acompañada de arrogancia.
Habla del sindicato, del paro de jugadores que ese año nunca ocurrió, y de cómo su propio nombre quedó en el centro de la tormenta. Y entonces llega Andrés, el otro Escobar, el que Colombia no supo proteger. Chicho habla de su relación cercana y directa con él, de lo que significó regresar del Mundial 94 a una ciudad en llamas, de las amenazas que lo obligaron a salir de Medellín, del peso colectivo de una tragedia que el país entero cargó sin saber muy bien cómo y, con esa memoria abierta, y la herida todavía palpitando, arrancamos.